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Ebroacero cumple 50 años comprometido con el medio ambiente

— 21.09.2020 @07:35

Una delegación institucional del Ayuntamiento y de representantes vecinales del Distrito de Casablanca ha visitado hoy las instalaciones de la siderúrgica aragonesa y conocido las mejoras medioambientales y de eficiencia energética introducidas en los últimos años
En octubre de 2013 la empresa instaló un nuevo sistema de eliminación de humos en sus dos hornos eléctricos que ha supuesto una eliminación del 94% en emisión de partículas y hasta un 51% en otras sustancias contaminantes

Una delegación institucional del Ayuntamiento de Zaragoza y vecinal del Distrito de Casablanca, encabezada por el consejero municipal de Medio Ambiente, Jerónimo Blasco, y la presidenta de la Junta Municipal de Casablanca, Leticia Crespo, ha visitado hoy las instalaciones de la empresa siderúrgica aragonesa Ebrocaero, situada en el polígono Argualas, para conocer las últimas mejoras en materia medioambiental que ha introducido la compañía y que han permitido reducir sustancialmente las emisiones de partículas.
El pasado año se conmemoraron los 50 años de la fundación de la empresa Ebroacero, denominada entonces Siderúrgica Ebroacero, constituida por un grupo de socios aragoneses en 1963, en el marco del primer Plan de Desarrollo Industrial.
La principal actividad de la empresa, en la que trabajan alrededor de cien personas, es la fabricación de piezas de acero moldeado y de fundiciones aleadas para aplicaciones industriales como la construcción naval, plantas siderúrgicas o de generación de energía, turbinas, etc.
Compromiso medioambiental
Los altos requerimientos de calidad y de atención a los aspectos medioambientales derivados de su actividad durante este tiempo ha permitido a la empresa alcanzar las normas de calidad ISO 9001:2008 y de gestión medioambiental ISO 14001:2004.
En este sentido, en la visita de hoy, se ha hecho especial énfasis en la última iniciativa adoptada de cara a la minimización del impacto ambiental de la actividad. Se trata de la instalación de un nuevo sistema de eliminación de humos en los dos hornos eléctricos de arco. El importe del proyecto fue de 700 000 euros y se llevó a cabo durante el verano de 2013. En octubre de ese año se efectuaron las primeras medidas de emisión, por parte de Organismo de Control Autorizado, y se comprobó que, en relación a la situación previa a esta nueva instalación, se habían reducido los valores de emisión de partículas en más del 94%, mientras que para otros contaminantes, la reducción oscilaba entre el 21 y el 50 %. Básicamente, la nueva instalación consiste en el cambio de las campanas de aspiración y del equipo de filtración.
Con anterioridad a este proyecto, la empresa ya había acometido otras medidas de mejora destinadas al ahorro de energía, mejora de la eficiencia energética e instalación de energías renovables.
Mejoras en la ciudad
El compromiso de mejora medioambiental de la calidad del aire de la ciudad a través de la reducción de emisiones de partículas por parte del sector industrial, como en el caso de la empresa Ebroacero, o de la de otras al Norte de la ciudad como Syral o Torraspapel, ha sido uno de los factores que permitió a Zaragoza cumplir el pasado año con los exigentes parámetros recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo internacional de referencia en este apartado.
Desde el año 2008, Zaragoza ha bajado sensiblemente sus niveles de contaminación. En 2009 continuó esa tendencia de mejora y desde 2010 la ciudad cumple todos los objetivos europeos de calidad del aire. El ejercicio 2011 se erigió como el año de la consolidación de esa tendencia, 2012 vino a mejorar aún más si cabe esos niveles, con una rebaja general en cada uno de los contaminantes medidos en las diferentes estaciones, y 2013 ha vuelto a refrendar esta tendencia, de impacto directo en la salud, bienestar y calidad de vida de los ciudadanos.
Estos resultados son el fruto de unas políticas que apuestan por la salud y el medio ambiente. La incorporación de nuevas tecnologías en el transporte público como el tranvía, la red de carril bici, los ensanchamientos de aceras, espacios peatonales, la mejora en la eficiencia energética de los edificios (menor consumo en calefacción y refrigeración), el compromiso del sector industrial y uno de los mejores ratios de m2 de zonas verdes por habitante, entre otras cuestiones, han contribuido de manera significativa a fijar esos niveles dentro de los parámetros que marca la Unión Europea.